Jennifer y Greg
Una experiencia inmersiva donde tradición y diseño se integran con intención
El 4 de julio de 2025, Jennifer y Greg celebraron su boda de destino en Bell Recó, una finca modernista a las afueras de Barcelona que sirvió como escenario para una celebración donde diseño artístico y tradición se integraron con naturalidad. La experiencia, concebida a lo largo de varios días, fusionó raices judías y chinas a través de una narrativa coherente y cuidadosamente construida.
Las celebraciones comenzaron con una ceremonia del té tradicional china en el hotel The Barcelona EDITION, compartida en un entorno íntimo con familiares y amigos cercanos. El encuentro estuvo acompañado por una propuesta estética marcada por tonos rojos intensos y elementos escultóricos. Esa misma noche, una celebración en la azotea dio la bienvenida al resto de invitados con música en directo, vistas abiertas sobre la ciudad y un ambiente relajado que marcó el inicio del fin de semana.
El día de la boda comenzó en la casa señorial de la finca, donde la pareja se preparó por separado antes de encontrarse en un primer encuentro privado enmarcado por la arquitectura histórica del lugar. Un momento contenido y emocional que definió el tono del día.
La ceremonia tuvo lugar en la terraza inferior, rodeada de vegetación. La propuesta estética se mantuvo deliberadamente orgánica, con composiciones florales bajas en tonos verdes y blancos que parecían emerger del propio entorno, guiando la mirada hacia una jupá diseñada a medida y completamente revestida de musgo. La integración con el paisaje generó un punto focal de gran impacto visual, a la vez que sereno. La entrada de nuestra novia Jennifer, descendiendo por la escalinata de piedra junto a sus padres, aportó uno de los momentos más memorables de la jornada.
El cóctel se desarrolló en la terraza superior, donde el diseño evolucionó hacia una estética cálida y texturizada. Mobiliario bajo, materiales naturales y una paleta de tonos suaves dialogaban con la arquitectura y la luz del espacio. Elementos como mesas escultóricas, textiles pintados a mano y composiciones con fruta de temporada introdujeron un lenguaje artístico que se mantuvo a lo largo de toda la celebración.
El seating plan se concibió como una instalación en sí misma, integrándose con el diseño mediante piezas pintadas a mano y elementos en movimiento que aportaban ligereza y dinamismo.
Antes de la cena, los invitados participaron en el horah, generando un momento precioso donde la energía marcó la transición hacia la siguiente fase de la celebración. La cena se dispuso en largas mesas, manteniendo la continuidad estética a través de una composición orgánica de flores y fruta, iluminación cálida y detalles artesanales como las tarjetas de sitio pintadas a mano. Hacia el final, el corte de la tarta se acompañó de un despliegue de fuegos, en un guiño sutil al 4 de Julio.
La noche culminó en el interior de la finca con una celebración vibrante, donde la pareja hizo su entrada rodeada de sorpresas y performances, poniendo el broche final a varios días en Barcelona.
Créditos:
Organizadora de bodas: Cocó&Carl
Estilista de bodas: Andrea Llàcer Studio
Fotógrafo: La Dichosa
Videógrafo: SLOWL
Lugar de celebración: Bell Recó
Catering: Aspic
Tarta: Casa de Pastel
Florales: Rita Experience
Alquileres: Abanik
Sonido e Iluminación: Kamal Events
Papelería: De Pluma y Letras
Belleza: Teresa Snowball
Rabino: R. Jaime Haim Casas
Música durante la ceremonia: Edelweiss Quartet
Música durante el aperitivo: The Summer Lovers