Amanda y Will
Una celebración atemporal en el Castell de Peralada
En septiembre de 2025, Amanda y Will celebraron su boda en el Castell de Peralada, un castillo histórico en la región del Alt Empordà, en Cataluña. Con sus orígenes en el siglo XIV y su elegante combinación de patrimonio medieval y lujo refinado, el lugar ofreció un marco atemporal y lleno de encanto para su celebración.
En la mañana de la boda, antes del inicio de la ceremonia, Amanda y Will eligieron compartir un first look privado en un tranquilo claustro del castillo. Rodeado de un jardín sereno y enmarcado por pasillos cubiertos con elegantes arcos de piedra, el claustro ofreció un ambiente íntimo y significativo, perfecto para este momento tan especial.
Cuando los invitados llegaron al Castell de Peralada, fueron guiados a la Iglesia del Carmen, la capilla gótica privada donde se celebró la ceremonia. La entrada estaba decorada con suaves telas en tonos crema, creando un marco elegante y delicado que recibía a los invitados con una calidez exquisita. En el interior, la luz natural filtraba a través de las vidrieras, proyectando reflejos sobre las paredes de piedra, mientras altas velas blancas alineaban el altar, realzando la elegancia atemporal de la capilla.
Tras la ceremonia, el cóctel se sirvió en el jardín junto a la fachada cubierta de hiedra del convento del Carmen. Frente a la fuente del jardín, la barra se convirtió en el centro de atención, con una forma curva y decorada con telas blancas que caían suavemente. Arreglos florales escultóricos en tonos cálidos de rosa empolvado lo adornaban, mientras la cristalería delicada completaba la puesta en escena.
A lo largo de la terraza, se colocaron mesas altas de mármol junto a mesas bajas vestidas con telas que imitaban las del bar, rodeadas de sillas negras que daban un toque chic y elegante. Cada mesa incluía un pequeño jarrón de cristal con flores a juego con las del bar, unificando todo el diseño. Durante el cóctel, los invitados disfrutaron de aperitivos, bebidas, música de guitarra en vivo y la habilidad de maestros cigarros que preparaban puros al momento, creando un ambiente cálido y animado.
Cuando llegó el momento de la cena, los invitados fueron guiados por un bonito pasillo de piedra que los condujo desde el jardín hasta el castillo, donde continuaría la celebración. Junto a la entrada del pasillo, se situaba un seating plan cuidadosamente diseñado sobre una mesa redonda vestida con mantel blanco. En el centro destacaba una instalación floral escultórica que reflejaba los arreglos del bar, mientras que las tarjetas de asiento, con bordes ligeramente deshilachados, armonizaban en textura y color con la paleta floral, anticipando la elegancia de la cena.
La cena se celebró junto a la icónica fachada del castillo, con dos largas mesas iluminadas suavemente por guirnaldas de luces. Las mesas, vestidas con manteles blancos, contaban con arreglos florales que caían por los lados en los mismos tonos cálidos de rosa y vistos durante el cóctel, acompañados de velas que aportaban intimidad y calidez. La vajilla incluía delicados platos blancos con detalles negros sutiles, en armonía con las sillas, mientras que los menús en tonos suaves completaban la paleta y creaban una transición elegante del cóctel a la cena.
Antes de comenzar la cena, los novios hicieron una entrada memorable, bailando su primer baile en el patio de piedra frente a la fachada del castillo, seguido de emotivos bailes con sus padres. A lo largo de la noche se hicieron diferentes discursos conmovedores y se presentó una hermosa tarta nupcial blanca con flores, reflejando los arreglos vistos durante toda la celebración y cerrando visualmente el día de manera armoniosa.
Para finalizar la celebración, los invitados fueron guiados a la pista de baile.
Se cuidaron todos los detalles, desde la selección de zapatos tipo bailarinas para las mujeres hasta la entrada enérgica de los recién casados, acompañados de artistas con trajes brillantes y bengalas, creando un ambiente eléctrico. Desde ese momento, la fiesta continuó con alegría y energía, haciendo que todos disfrutaran hasta altas horas de la noche.
Créditos:
Organizadora de bodas: Cocó&Carl
Estilista de bodas: Andrea Llàcer Studio
Fotógrafo: Marcos Sanchez
Videógrafa: alCuadrado Videography
Lugar de celebración: Castell de Peralada
Catering: Castell de Peralada
Florales: Rita Experience
Alquileres: Abanik
Sonido e Iluminación: Kamal Events
Papelería: De Pluma y Letras
Tarta: Casa de Pastel
Drapeados de tela: Moment Magic Produccions
Animación de la discoteca: Horaloca
Belleza: KSM Makeup